Human Rights Watch (HRW) es una de las
organizaciones defensoras de los derechos humanos más prestigiosas
del mundo (quizá comparte tamaño honor con Amnistía
Internacional).
Su valor reside, básicamente, en su
credibilidad, que depende en buena medida de su independencia. Si HRW
realiza alguna acusación, seguramente tendrá una gran repercusión
y consecuencias para el acusado. Este factor implica un enorme poder. Así como las calificadoras de riesgo tienen la potestad de señalar
a quién se le puede prestar y a quién no se le puede prestar
dinero, organizaciones como HRW tienen el poder para decidir quién
viola los derechos humanos, y quién no lo hace. Separa los buenos de
los malos, con todo lo que ello implica.





