lunes, 31 de marzo de 2008

Delincuentes de exportación

Las autoridades belgas tienen un serio problema: sobrepoblación carcelaria. Por ello, han proyectado solicitar a los países vecinos plazas en sus propios penales para solucionar el inconveniente. Según la información, Holanda sería el lugar indicado para los delincuentes belgas, pues posee 3.300 celdas sin ocupar.
Pensándolo bien, no estaría mal que en la Argentina se imponga la misma modalidad. Es decir, extraditar mientras dure la condena a nuestros reclusos a cárceles europeas. Así, matamos dos pájaros de un tiro: cumplen con su condena y, de paso, conocen Europa. Ese continente que tanto anhelamos los argentinos.
Es más, hasta podría generarse un buen negocio en ese sentido. Ya me imagino a algún empresario sagaz que ofrezca a sus clientes diferentes delitos para viajar al Viejo Continente. ¿Quiere pasar un tiempo prolongado en Europa, con hospedaje y comida gratis? ¡Viaje a Europa sin costos! ¡Cometa un delito y conozca en profundidad la cultura europea! Podrían ser los jingles publicitarios. Me imagino un gran negocio. Miles y miles de personas prestas a quebrantar la ley para viajar a Europa.
Entonces, te juntás con tus amigos, a quienes no ves hace cuatro años porque elegiste el pack “robo a mano armada” y le contás todas tus experiencias. Que estuviste en la misma celda del Marqués de Sade, por ejemplo. O te ponés a comparar las culturas. “Allá los delincuentes son más serios. Más profesionales. Es al pedo, Europa nos lleva la delantera en ese sentido”, comentará algún entendido en una mesa de cualquier bar argentino.

viernes, 28 de marzo de 2008

La foto o la trompada

La escena transcurrió en una pequeña habitación de barrio General Paz, donde un niño de dos años halló un minuto de soledad para investigar el mundo desconocido de los adultos.
Botones con una cuerda que se alzaba hacia una pelota que echaba luz; agujeritos simétricos pegados a la pared; una pequeña manija que abría un cajón lleno de sorpresas; zapatos en los cuales entraban cuatro o cinco de sus pequeños pies descalzos; en fin, toda una gama de cosas curiosas para observar, pero lamentablemente el tiempo apremiaba y había que escoger alguna.
El ropero había sido el elegido. Claro, era el más grande y el que más cosas ocultaba. Además, sus puertas entreabiertas permitían una rápida inspección en sus catacumbas.
Sin dudarlo, el niño de dos años se insertó en lo desconocido y halló algo que le llamó particularmente la atención: un pequeño cilindro con una tapita corrediza que tenía agujeritos en su extremo. De ellos salía un sedoso polvo blanco con un delicado aroma. Y lo más curioso era que mientras más lo apretaba y más lo agitaba, el envase lanzaba más de ese curioso material.
No conforme con la observación, acaso porque de chico guardaba un espíritu cientificista, aunque al final sabemos que no fue así, sacudió con todas sus fuerzas el cilindro hasta inundar la habitación con el polvito, como si se tratase de una lluvia esponjosa.
La madre, quien lo había dejado solo vaya a saber por qué, sintió una extraña mezcla de sensaciones cuando observó la escena. Entre pánico, enojo y un ataque de risa incontenible por ver a su retoño completamente cubierto de talco, al igual que la habitación. La duda, para ella, consistía en decidir si ese momento ameritaba una fotografía o un reto monumental.
Afortunadamente para Rodolfo, la máquina fotográfica ganó la pulseada y aún se lo puede ver rubio, flaco y lleno de talco.

lunes, 24 de marzo de 2008

Frases hijaputescas (volumen I)

Con mi compañero/amigo Nicolás decidimos encarar un trabajo tan arduo y complicado que necesariamente requiere de nuestro mayor esfuerzo. Y qué mejor manera de redactar algo que en mi humilde opinión hará historia que trabajando en equipo.
Porque el trabajo en equipo, amigos, es la base de la prosperidad y no hay grandes realizaciones que no cuenten con por lo menos dos esfuerzos unidos. ¿Qué sería de un Marx sin un Engels?, me pregunto. ¿O de un Ortega sin un Gasset?, ¿de un Quijote sin Sancho?, ¿o un García sin un Márquez?
En fin, para resumir, sencillamente somos dos tipos muy inteligentes que decidimos extraer de la realidad las frases más hijaputescas jamás pronunciadas. Por hijaputescas me refiero tanto a lo satánico de sus mensajes como a alguna inevitable conexión con un momento patético.
Por ejemplo: ¿quién no puede recordar con funesta impresión aquél "¡MIS CHANCLES!" de María Leal en la patética comedia ¡Grande Pa!?
¿O el lamentable y tristemente célebre "¡por qué no te callas!" del Rey Juan Carlos a Hugo Chávez?
Pero la categoría hijaputescas también incluye las increíbles justificaciones de George W. Bush para explicar las razones que lo llevaron a invadir Irak: "Creo que estamos en un camino irreversible hacia más libertad y democracia", decía mientras sus tanques destruían un país sin motivo alguno.

Con estas pequeñas muestras no sólo dejo sentado nuestro firme compromiso, sino que pretendo comprometerlos a ustedes, los sufridos lectores, a que alimenten este semillero de frases hijaputescas, generalmente -aunque no siempre- pronunciadas por verdaderos hijos de puta.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Pequeña catársis pública

Gigante de piedra y miel, Miguel era un destello de dulzura y comprensión.
Voz grave y ronca, que hubiese asustado hasta al mismísimo Bruce Willis de Duro de Matar.
Incomprendido como los genios, no dejaste tu sabiduría en ningún papel, ni un lienzo.
Consejo justo, sólo cuando era necesario. Después, abrazo eterno y amor incondicional.
Pero incondicional en serio.
Tolerante hasta el final, respetaba tanto a un reconocido profesional como a un falsificador de monedas de cinco centavos. Sólo bastaba tener buen corazón.
De lágrima fácil, tanto en el casamiento de su hijo, como en el nacimiento de su nieto, como en La vida es Bella o cualquier otra película con un mínimo toque dramático.
Tío por elección, ejemplo por admiración. Miguel encarnaba la esencia de la vida, construida en base al gran secreto: querer y ser querido. El tiempo, afortunadamente, le dio la razón en vida.
No soy un creyente, pero si alguna vez he deseado que el cielo exista, fue el día de tu partida.
Y tanto te extraño, tanto me marcaste, que no puedo dejar de mandarte un humilde mensaje cada vez que se me ocurre algo. Porque vos, Tío, vivís en mí como en tantos otros.
Hasta siempre.

jueves, 6 de marzo de 2008

Final cantada

Investigadores del banco suizo UBS pronosticaron que la selección de fútbol de República Checa ganará la próxima Eurocopa.
El conjunto del este europeo vencerá en la final nada menos que a Italia, última campeona del mundo.
Para fundamentar el estudio, los especialistas aseguraron tener en cuenta factores como el terreno de juego, la proximidad geográfica de los equipos, las clasificaciones y las tácticas de los conjuntos.
Pero no crean que la victoria checa será fácil. El estudio afirma que tiene apenas un 51 por ciento de posibilidades de imponerse en el partido decisivo sobre los italianos. Tan parejo será que el match se definirá por un penal.
La verdad, no sé quién fue el infradotado que financió este trabajo. Pero si el dinero provino del banco, con el dinero de los ahorristas, menos mal que no soy un cliente. Sino, juro que les incendio todos los cajeros automáticos y más tarde organizo un grupo terrorista que se dedique exclusivamente a meterles bombas en las casas de cada ejecutivo.
Posteriormente, tomó un arma, y me la disparo en un dedo del pie. En el más chiquito, así me duele mucho pero no me deja una renguera recalcitrante. Pero es lo menos que me merezco por poner mi dinero en esa casa crediticia.

Japutada

Algunas expresiones revelan el misterio del universo. Simples expresiones que en principio parecen inocentes, pero que nos iluminan la mente, el cuerpo o el alma.
Otras, lamento admitirlo, gozan de una estupidez insuperable sólo por quién las cree.
El presidente iraní, Mahmmoud Ahmadinejad, realizó una visita histórica a Irak y pidió la salida inmediata de las tropas estadounidenses.
¿Cuál fue la reacción de la Casa Blanca? Lamentarse por la “intromisión extranjera” en los asuntos soberanos de una nación soberana, valga la redundancia.
Hasta ahí, vamos bien. Pero que el país invasor pida a un tercero que no se entrometa en el país que invadió, a muchos les parecerá un trabalenguas. A mí me suena cuanto menos estúpido.
Por no decir una soberana hijaputada.

domingo, 2 de marzo de 2008

Mirá lo que nunca vas a tener

Un alto en su trabajo le permite sentarse en uno de los canteros de la peatonal cordobesa a observar una Caras de vaya a saber cuándo.
Escándalos de verano, minones en bikini y casas fastuosas pintan una revista cuyo lema reza “mirá lo que nunca vas a tener”. Y mucho menos él, que encontró la publicación entre los cartones que recolecta para luego venderlos a un precio módico, casi irrisorio.
Mientras observa las fotografías, especialmente la de los minones, se toma un segundo para observar a su alrededor. Banco Macro, una joyería, Credicoop, HSBC y miles de etcéteras que no hacen más que repetir “mirá lo que nunca vas a tener”.
Casi inconscientemente, no puede evitar un pensamiento que lo atormenta cada vez que se toma un alto en su trabajo: está geográficamente parado en el corazón de un sistema al cual nunca va a pertenecer.
De chico, sabía que si no servía para el fútbol, su vida estaría ligada con el laburo de sol a sol. Y no sirvió nomás. Por más que lo intentó en varios clubes.
Hoy despunta el vicio en los tantos descampados que existen a la vera de la Circunvalación cordobesa, en torneos que exigen mucho de valentía y una cuota de habilidad, pues en ocasiones el encuentro deportivo da lugar a otro tipo de enfrentamientos menos sanos y más peligrosos.
Y mientras tanto, le suplica a su conciencia que no lo traicione por el odio acumulado a través de los años culpa del maldito cartelito imaginario: “mirá lo que nunca vas a tener”.

miércoles, 27 de febrero de 2008

"El" descubrimiento

El trabajo de los arqueólogos y los historiadores consiste básicamente en buscar elementos, materiales o no, para reconstruir el pasado de la humanidad. Pero como para una sola persona es imposible la tarea, los especialistas dedican su quehacer profesional en distintas áreas específicas. Y si bien hay miles y miles de científicos destacables, sólo basta con enumerar algunos, como Hobsbawn, Botana, Romero, Sábato (Hilda), Burke, entre los historiadores, y Senshui, Isla, Albright, Bingham, por el lado de los arqueólogos.
Pero ninguno de estos especialistas siquiera llega a los tobillos de William Hakvaag, director del museo de Guerra de Noruega. Hakvaag anunció recientemente un descubrimiento que cambiará el mundo: Adolf Hitler, antes de ser el peor hijo de puta de todos los tiempos, hacía dibujitos de Blancanieves y de Pinocho, en la versión de Walt Disney.

lunes, 25 de febrero de 2008

¡Ajjjjjjjjjjjjj!

Leyendo las noticias sufrí uno de los momentos más desagradables de mi vida.
Distraído, repasaba lo sucedido a modo de un rápido pantallazo para no estar tan desubicado a mi llegada al trabajo. En esto, siempre es mejor tener una idea general antes de seleccionar las noticias que adornarán mi página. Y en eso estaba cuando leí con estupor una afirmación de Condoleezza Rice, la secretaria de Estado norteamericana, sobre su presidente George W. Bush.
"Voy a anunciar que el presidente bailó en varias ocasiones y durante un buen rato mientras estuvo en África", declaró la jefa de la diplomacia, quien añadió: "Demostró que podía mantener el ritmo".
Está claro que la intención de la funcionaria fue la de distender un poco una conferencia de prensa y, por qué no, desviar la atención mediante un recurso inusualmente simpático en ella. Sin embargo, no pude evitarlo: apenas leí lo ocurrido en mi mente se cruzó la imagen de Bush enfiestado con Rice, botella de wisky mediante. Él tratando de bailar y ella seduciéndolo en un caño, en una habitación a media luz.
¡Ajjjjjjjjjjjjj!
A veces, la imaginación nos juega una mala pasada. Afortunadamente, esa imagen duró sólo dos segundos.

viernes, 22 de febrero de 2008

cero sentidos

Mis ojos están cerrados contra su voluntad, pero permiten que los otros sentidos tomen un protagonismo inusual.
El olor es nauseabundo, propio de quienes viven entre sus heces.
Los ruidos, dan miedo. No sé de dónde vienen. No sé en dónde estoy. Ni siquiera sé quién soy.
¿Qué he hecho para merecer esto?
Mi gusto está como negado. Es como si poco a poco mis sentidos me abandonaran. Uno por uno.
Primero fue la vista. Luego, el gusto. En poco tiempo, el tacto, pues mis manos están sometidas a mis espaldas.
Sólo el dolor perdura, el padre de todas las sensaciones en este lugar.
Los pasos se acercan, acechando a los que estamos aquí. Rezo para que no me toque. No puedo evitar sentirme mal porque se llevaron a quien estaba a mi lado. Tampoco puedo disimular mi alivio.
Mas el fin está cerca, y sólo deseo que mi hijo me recuerde.

martes, 19 de febrero de 2008

Un jardín liso

El ser humano ha demostrado tener la capacidad de crear una discusión de la nada. O lo que es peor, de una soberana estupidez.
En este caso, lo que nos trae es una noticia surgida en el norte de Suecia. Allí, un jardín de infantes prohíbe a sus alumnos utilizar ropas con rayas o puntos. El motivo: una maestra sufre de migraña y ese tipo de vestimenta empeora su condición. Y, claro, la respuesta de los padres no fue exactamente satisfactoria. No sólo por la ridícula prohibición, sino porque los uniformes de esos chicos precisamente son a rayas verticales.
Sinceramente, la verdad supera a la ficción. Ahora resulta que si vez rayas o puntos te duele la cabeza.
Menos mal que a esa mujer no le gusta el fútbol y es hincha de San Lorenzo o Instituto, por ejemplo. O peor, imagínense lo que debe sufrir pobre mujer cuando aparece la señal de ajuste antes de comenzar las películas. Nunca habrá visto alguna hasta que apareció el DVD. Enormes y gigantescas jaquecas habrá sufrido hasta el maravilloso invento de la película metida, no sé cómo, dentro de un pequeño disco metálico.
Tampoco podrá manejar en ruta, con esa maldita línea amarilla, que a veces incluso es doble.
¿Cómo hará para vivir en un mundo absolutamente liso?, me pregunto.
Porque si las rayas son difíciles de obviar, ni qué hablar de los lunares. Contagiarse de sarampión debe ser la muerte para ella. O bien su adolescencia y el inevitable acné. ¿Acaso será la única mujer del mundo que en sus 15, o cerca, no disfrutó reventando los granitos de su novio?
Mejor no mencionar entonces si se le corta el cable, cuando en la pantalla aparece la guerra entre puntitos negros y blancos, que se mueven incansablemente unos en torno de los otros. O cuando cerrás fuerte los ojos y aparecen esos puntitos luminosos en tu vista, que no podés evitar.
¡Pobre mujer!, nunca pudo cerrar fuerte los ojos.

viernes, 15 de febrero de 2008

¿Qué pasó?

Le Monde Diplomatique representa el progresismo en pinta. Evoca casi automáticamente a la avanzada intelectual francesa, acaso una de las más importantes del mundo, y simboliza una especie de estoica resistencia de la concentración de medios que propone el capitalismo salvaje. Históricamente una publicación de izquierda y, por sobre todo, periodísticamente seria, Le Monde se sumó a las falsas acusaciones contra Venezuela sobre presunta la participación de este país en el narcotráfico mundial (Red Voltaire).
Nada más falso.
Sin ánimos de hacer una apología de Hugo Chávez, porque ofrece muchos flancos para la crítica, es preciso aclarar que las acusaciones del director del Buró para la Política del Control de Drogas de la Casa Blanca, John P. Walters, son absolutamente falsas. Ningún informe serio sobre la ruta de las drogas incluye a Venezuela como un país narcotraficante. Nada más lejano.
Sólo basta con realizar la siguiente deducción: Colombia es el máximo productor de cocaína mundial (62 por ciento del mercado) y Afganistán el de opio (92 por ciento). Ambos cuentan con una importante presencia militar estadounidense en sus territorios, e incluso el asiático fue invadido por el ejército norteamericano. Al mismo tiempo, Estados Unidos es el máximo consumidor de sustancias prohibidas de todo el mundo.
Entonces, ¿dónde está el problema de la droga y el narcotráfico? Creo que no hace falta ser un genio para adivinarlo.

lunes, 11 de febrero de 2008

Se va para afuera

Los paladines del librecambio y el neoliberalismo (aunque ellos mismos se nieguen en rechazar estos motes y negar la existencia de la ideología) insisten en que tanto la Argentina como América latina jamás atraerán inversiones a causa de su falta de competitividad.
Para poseer esta característica, sostienen, es necesaria la estabilidad. Es decir, convencer a los inversores de que van a poder ganar mucha plata durante un tiempo prolongado.
Claro que esta insistencia tiene como único objetivo sugerir un cambio de rumbo en la región que impulse Tratados de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Porque, seamos claros, es la intención excluyente. Y sabemos cómo nos fue cuando “liberamos” nuestras relaciones con las principales potencias, especialmente con aquella que está justo encima nuestro en el mapa, como si se tratase de una cruel metáfora de la cartografía.
Sin embargo, los tristes augurios de estos pretenciosos especialistas contrastan con la realidad argentina, que a decir verdad está mucho más cerca de lo que ellos piden.
Según el diario La Nación, que a su vez se basa en información del Banco Central (BCRA), “en 2007, el giro al exterior de utilidades y dividendos y otras rentas -a las casas matrices de las multinacionales instaladas aquí y, en menor medida, a los accionistas no residentes de empresas locales- alcanzó los 1.921 millones de dólares, un 21,1 por ciento más que el año anterior”.
Como verán, pese al discurso de nuestros dirigentes, la Argentina aún presenta una fuerte inversión extranjera, que sigue creciendo. Y no sólo eso, sino que en la mayoría de los rubros el “empresariado nacional” es casi inexistente.
Entonces, a resultados vista, la clave no pasa tanto por evitar las inversiones extranjeras –que evidentemente son inevitables- como por dejar en claro las condiciones en las cuales se desarrollará esa inyección de capitales. Fácil, si les permitimos entrar y explotar en nuestro país, que lo hagan bajo leyes que protejan precisamente nuestro capital.
En cualquier país desarrollado, precisamente esos para los cuales trabajan los analistas mencionados, la inversión extranjera es posible. El problema viene cuando uno, inversor extranjero, quiere sacar las ganancias del país.
Si la inversión extranjera representa realmente desarrollo interno, bienvenidas. Pero si esa inversión en realidad significa un acto de piratería moderno, pues muchas gracias, pero no.

lunes, 4 de febrero de 2008

Como turco en la neblina

Ya con la fecha de salida encima de nosotros la expectativa crecía por leguas, pero a la vez sentía una pequeña sensación de alivio porque por fin me iba de vacaciones. Sucede que no estaba acostumbrado a tomar mis dos semanas libres con el año tan avanzado.
El inconveniente que ello genera no es exactamente cansancio, sino hastío y hasta desconcierto, porque hay una verdad absoluta: el año empieza después de las vacaciones. Pero normalmente esas vacaciones se toman entre enero y febrero y todas las actividades tienen su inicio en marzo. Pero si te vas de vacaciones en abril, tu año no comienza hasta el regreso, que ya es demasiado tarde.
De todos modos, no había el menor indicio de arrepentimiento en mi decisión, que quede bien claro, simplemente un poco de desconcierto.

viernes, 1 de febrero de 2008

El lado incorrecto

Sus giros interminables inevitablemente la llevan hacia un violento fin.
Yo la miro impávido, desde arriba, sin ninguna capacidad de reacción. Es ese segundo en el cual tengo tiempo de lamentarme por perderla, pero no puedo hacer nada para salvarla. Una paradoja del destino: el cerebro funciona, pero el cuerpo es incapaz de reaccionar.
Ella, sigue rodando en sí misma por el aire con el destino cantado. Caerá violentamente y estoy seguro de que no podré salvarla. Ni siquiera después del impacto.
No es tristeza lo que siento, porque tampoco es para tanto, sino más bien expectativa porque todo salga bien. No quiero empezar todo de nuevo. No tengo ánimos. No es el momento para hacerlo.
Sólo observo con fe.
Pero sucede lo peor. Mis temores se hacen realidad: la tostada cayó del lado de la manteca. ¡Maldita sea! Tendré que levantarme, prender la tostadora, cortar más pan y ponerlo al fuego hasta que tome el color y el calor deseado. Pero no tengo ganas, es demasiado temprano y no estoy de humor.

Evidentemente, esta duda existencial carcomerá mi alma por siempre: ¿por qué las tostadas siempre caen del lado de la manteca?