Las autoridades belgas tienen un serio problema: sobrepoblación carcelaria. Por ello, han proyectado solicitar a los países vecinos plazas en sus propios penales para solucionar el inconveniente. Según la información, Holanda sería el lugar indicado para los delincuentes belgas, pues posee 3.300 celdas sin ocupar.Pensándolo bien, no estaría mal que en la Argentina se imponga la misma modalidad. Es decir, extraditar mientras dure la condena a nuestros reclusos a cárceles europeas. Así, matamos dos pájaros de un tiro: cumplen con su condena y, de paso, conocen Europa. Ese continente que tanto anhelamos los argentinos.
Es más, hasta podría generarse un buen negocio en ese sentido. Ya me imagino a algún empresario sagaz que ofrezca a sus clientes diferentes delitos para viajar al Viejo Continente. ¿Quiere pasar un tiempo prolongado en Europa, con hospedaje y comida gratis? ¡Viaje a Europa sin costos! ¡Cometa un delito y conozca en profundidad la cultura europea! Podrían ser los jingles publicitarios. Me imagino un gran negocio. Miles y miles de personas prestas a quebrantar la ley para viajar a Europa.
Entonces, te juntás con tus amigos, a quienes no ves hace cuatro años porque elegiste el pack “robo a mano armada” y le contás todas tus experiencias. Que estuviste en la misma celda del Marqués de Sade, por ejemplo. O te ponés a comparar las culturas. “Allá los delincuentes son más serios. Más profesionales. Es al pedo, Europa nos lleva la delantera en ese sentido”, comentará algún entendido en una mesa de cualquier bar argentino.




