martes, 13 de mayo de 2008

Por las noches

Un niño hurga el oscuro basural de una calle cualquiera.
Una mujer vende su cuerpo al mejor postor.
Un hombre desarma un stand de lentes de sol sobre una plancha de telgopor.
Una viejita insulta a los transeúntes mientras intenta vender pequeños tejidos.
Una mujer ciega grita a los cuatro vientos que prefiere billetes a monedas.
Un policía, de uniforme, se detiene a comprar un DVD trucho de Los Simpsons.
Un punga se arriesga a cuatro años de cárcel por una cartera desvencijada con dos pesos dentro.
Una anciana sufre porque le robaron la cartera desvencijada.
Un alma en pena roza el rostro de los habitantes de la noche. Algunos creen que es una brisa.
Un anciano acomoda su cama frente al local de Magitur.
Una radio suena con fuerza desde el interior de una galería perdida.
Una pareja se besa con pasión en los canteros de una peatonal.
Algunos salen de sus trabajos en una jornada más larga de lo habitual. Los reconocés porque gritan en silencio ¡quiero irme a casa!
Una camioneta espera a que sus dueños, cartoneros, terminen con su faena.
Un perro flaco acompaña al conductor de un carrito destartalado.
Un profesional de la limosna reposa en las escaleras de una iglesia.
Y yo, camino entre todos ellos. Como uno de ellos. Como un animal nocturno.

6 comentarios:

Naty dijo...

la noche... me gusta la noche...

soy noctambula.

pero no esa noche que describes, esa me da miedo.

saludos

Anónimo dijo...

Es que para algunos las noches no se inventaron para dormir...y yo lo supe en las trescientas que nunca le gané una partida al insomnio.
Salud!

fulano/martínvillarroel dijo...

Eh... cuando la veas a Martita (la moneeeeedabiyeeeeeete) mandale un saludo. Pedile algún tema del Paz Martinez o de la Mona.

Patricio Ortega dijo...

Perfecto, me comprometo a saludarla. Abrazo

pablo y viviana dijo...

ey! qué sorpresa este poem.
sorpresa inesperada y muy muy bella.
A veces, de vernos tan seguido no nos vemos como realmente somos... ¿será?
Vivi Di Campli (je)

Patxi Uribe dijo...

Fantástico el relato nocturno y mejor aún el del los "periodistas" de ciertos medios (no de Hoy Día Córdoba, por supuesto) que poco saben del uso de mataburros.

Pero indudablemente, la reseña sobre el ávido internauta nipón, no tiene parangón.

Grande (el ponja)!