Un funcionario japonés fue degradado por dedicarse a ver sitios pornográficos más de 780.000 veces durante sus horas de trabajo, a lo largo de un período de nueve meses. El hombre, cuyo nombre no vamos a mencionar en este caso (no nos vamos a andar pisando la manguera entre bomberos), es nada menos que un empleado público. Trabaja para el gobierno de Kinokawa, en el oeste de Japón.Tiene el extraño record de haber visitado 780.000 sitios porno en Internet entre junio del año pasado y febrero de 2008. Mediante un rápido cálculo, el respetable empleado público visitó aproximadamente 3.939 páginas con contenido pornográfico por cada día hábil en ese tiempo, sin contar feriados, está claro, y teniendo en cuenta que nos referimos a jornadas laborales, porque el tipo no vivía en su trabajo.
O el japonés laburaba realmente muchas horas al día, o se la pasaba mirando páginas porno. Una de dos. Porque, prestando atención, imagino que visitar 3.939 sitios te debe consumir casi todo el día.
De todos modos, menos mal que no pasó en la Argentina. Sino, genios como López Murphy o Eduardo Feinman (el estúpido) o Andrés Oppenheimer, o cualquiera de esos personajes patéticos estaría clamando a gritos la privatización de los gobiernos, porque los empleados públicos no hacen otra cosa que rascarse las bolas.
¡Señores neoliberales –grito con euforia desde este humilde sitio-, nuestros empleados públicos serán inoperantes, pero si andan cachondos al menos tienen la decencia de borrar las huellas que pueden dejar su necesidades cibernéticas!!!!
4 comentarios:
Este señor tenía algún problemita no?. Sin palabras...
mira que hay que dedicarle tiempito... por dio!
saludetes!
Si sos corrector/a de estilo, periodista o reseñador/a freelance, profesor/a, traductor/a para agencias y editoriales, ya es hora de que te des cuenta: sos un/a trabajador/a precarizado/a.
Trabajás a destajo, yendo de un lugar a otro, dándole clases a gente que te hace sentir que sos un combo de un fast-food. Corregís cientos de erratas para empresas que fabrican inútiles libros. Tenés que convencer a tus jefes/as que vale la pena publicar tu nota. Nadie te avisa de nada, nadie te respeta. Laburás por céntimos, por millar de palabra, aportando al fisco como si tuvieras una empresa cuando sos tu propio empleado, sin vacaciones pagas, obra social, aguinaldo, derechos, gremio u organización donde agruparte para exigir lo que es tuyo. Esta injusta situación puede ser modificada porque nuestro país hoy impone esta modalidad a muchas otras disciplinas y tareas.
No somos una minoría abandonada.
Participá activamente lado a lado con todxs lxs otrxs compañerxs trabajadorxs. No seremos idénticxs pero merecemos ser iguales. Es importante que te sumes a la coordinadora comunicándote a precariosenlucha@gmail.com para que juntxs cambiemos las cosas!
periodistas.colaboradores@gmail.com
Hasta la victoria, enter!
http://periodistascolaboradores.blogspot.com/
No hay que avivar giles jaja
Muy lindo el artículo, saludos desde Palma de Mallorca
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