Cada uno informa como quiere, y lo que quiere. No es un secreto. Pero cuando lo observamos, nos llama la atención, no podemos evitarlo.
En los últimos días, los medios cordobeses se hicieron eco de un informe realizado por la oficina latinoamericana de Moody's sobre la economía provincial.
El primero el divulgar el estudio fue el diario Puntal, de Río Cuarto, que tituló: “Advierten que la Provincia aún tiene cuentas endebles”. En la bajada, puso: “La calificadora Moody’s señaló que la capacidad de mantener las finanzas equilibradas todavía es un importante desafío para Córdoba”.
Las advertencias mencionadas, sin embargo, son relativas si el inquieto lector decide mirar toda la nota, que abre de la siguiente manera: “Córdoba ya no padece la crisis profunda que la puso en jaque durante 2009”. Luego, sí, se refiere a los temores de la calificadora sobre el “aumento del gasto público en un contexto inflacionario”, y las advertencias sobre la dificultad para mantener el equilibrio entre la deuda y los ingresos. También se llama la atención sobre la dependencia de la Nación.
Sin embargo, Moody's refiere en el informe: “La calificación asignada refleja márgenes operativos positivos -aunque en deterioro- y una tendencia descendente en los niveles de deuda en relación a los ingresos”. Luego advierte sí que “desde 2005 los gastos han aumentado más aceleradamente que los ingresos” y destaca en particular los aumentos salariales, pero tras cartón vuelve a relativizar la crítica, al indicar que la deuda representaba “un 230 por ciento de los ingresos en 2002” y un “83,6 en 2009”.
La Voz del Interior toma la publicación de Puntal, separa los ingredientes, los vuelve a mezclar y titula: “Moody's advierte sobre alza del gasto público provincial”. En la bajada, dice: “La firma mantuvo la nota de riesgo de la Provincia y una perspectiva estable. Pero alertó sobre un incipiente deterioro en los márgenes positivos”.
“En un reciente informe de opinión crediticia por la calificación de emisor de deuda de la Provincia, la oficina local de Moody’s Latin America mantuvo la perspectiva de “estable” para la nota A2.ar de Córdoba”, abre la nota, que después advierte: Pero en su argumentación dejó algunos elementos inquietantes. “Córdoba aún enfrenta importantes desafíos en cuanto a su capacidad de mantener equilibradas sus cuentas fiscales en un contexto de elevada inflación que genera continuas presiones por el lado del gasto”, señala.
En resumen, Moody's mantiene la calificación sobre Córdoba, afirma que la deuda, en relación a los ingresos, se redujo de modo sostenido desde 2003, y menciona las buenas perspectivas económicas y la diversificación de la economía cordobesa. A modo de crítica, advierte sobre el crecimiento del gasto, y puntualiza en los aumentos salariales.
¿Cuál es la noticia entonces? Evidentemente, la respuesta está en la lectura que cada medio hace del estudio. Y en ambos casos, está claro que se destacan los datos que advierten sobre el aumento del gasto público, y en particular en relación a los aumentos salariales. La referencia al gasto público, como si fuese una sola cosa, deja en claro la postura ideológica: que el Estado sea grande y participativo no es exactamente una buena noticia para esta lectura. Y que el Estado nunca invierte, sino que gasta, especialmente cuando se trata de pagar salarios o en planes sociales (dinero que bien puede entenderse como inversión, pues luego vuelve en consumo).
Otro dato curioso de las notas es que ninguna de las dos ubica al lector sobre qué es Moody's. La calificadora, una de las más prestigiosas del mundo, según rezan ambos, fue cómplice de la crisis mundial de 2008 al no advertir sobre las maniobras ilícitas de los bancos estadounidenses y su falta de liquidez. Por el contrario, sus calificaciones aprobaron a las entidades crediticias (y financieras) que provocaron el colapso del sector financiero mediante la venta de hipotecas otorgadas irresponsablemente.

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